La Ruta del Císter va mucho más allá de sus monasterios. A lo largo del Alt Camp, la Conca de Barberà y el Urgell, el recorrido se adentra en pueblos donde la vida rural auténtica sigue muy viva, invitando a descubrir una forma de vivir más pausada, en la que el tiempo se diluye y recupera su propio ritmo.
En estos territorios te esperan alojamientos con encanto y una gastronomía local cuidada, que enriquecen cada etapa del viaje y lo conectan con la esencia del lugar.
Una propuesta completa para descubrir, sentir y recorrer el corazón de Cataluña a tu propio ritmo.